Las dificultades y pautas de actuación en familias reconstituidas

¿Qué son las familias reconstituidas?

Una familia reconstituida es aquella formada por una pareja adulta en la que, al menos uno de los cónyuges, tiene un hijo de una relación anterior. Para que se de la familia reconstituida es necesario que se produzca una ruptura de una familia anterior ya sea por la separación o por el fallecimiento de uno de los miembros de la pareja.

Diferentes tipos de Familias reconstituidas

– Familias provenientes de un divorcio, en la que uno de los cónyuges tiene hijos previos.

– Familias provenientes de un divorcio, en el que los dos cónyuges tienen hijos previos. Éste es considerado el modelo más complejo.

– Divorciado/a que tiene hijos, y cuyo exesposo/a se ha vuelto a emparejar.

– Fallecimiento de uno de los cónyuges. Padre o madre viudo/a que se vuelve a emparejar.

¿Cuáles son las etapas por las que pasan las Familias Reconstituidas?

Las parejas que empiezan su relación con niños/as de diferentes edades a su cargo disponen de muy poco tiempo para conocerse sin la presión de estas responsabilidades. Acomodar diferentes personalidades, establecer nuevos roles, incorporar nuevos valores y desarrollar nuevas relaciones implica asumir grandes cambios. Aquí se presentan las etapas en el desarrollo de las familias reconstituidas.

Periodo inicial:

1. Etapa de fantasía: la pareja está emocionada con la nueva relación y piensan que no habrá obstáculos que no puedan superar. A menudo se espera que se vaya formando una “familia feliz”.

2. Etapa de Inmersión: las fantasías chocan con las dificultades de la reconstrucción familiar. Periodo de acomodación a los nuevos roles.

3. Etapa de toma de conciencia: se comienza a dar un sentido a lo que está ocurriendo.

Periodo intermedio:

Reorganización familiar.

4. Etapa de movilización: los miembros que se sienten más excluidos, insatisfechos o molestos, fomentan discusiones abiertas sobre las discrepancias existentes.

5. Etapa de acción: va apareciendo una nueva estructura familiar. La pareja se compenetra mejor y empiezan a resolver los problemas.

Periodo Final:

Consolidación de la familia.

6. Etapa de contacto: los problemas ya no ocupan “todo el tiempo”, se pueden hablar de otras cosas, se han definido los nuevos roles y empiezan a encontrar aspectos positivos.

7. Etapa de resolución: emergen nuevas reglas, normas, distribución de roles, distintos canales de comunicación, nuevos rituales familiares y con todo ello se empieza una nueva historia familiar.

¿Qué dificultades existen en las Familias Reconstituidas?

En referencia a la convivencia, en este tipo de familia, nos encontramos que los roles están menos definidos, y por lo tanto, hay que tener en cuenta que los miembros pueden encontrarse en diferentes puntos de su ciclo vital. La combinación de diferentes familias puede llevar a producir fortalezas y debilidades que serían únicas. Tener en consideración que la presencia de los hijos/as puede crear problemas particulares y las expectativas de la pareja con su compañero/a, son mayores en comparación con el primer matrimonio. Además en los hijos/as pueden aparecer celos, rebeldía ante una nueva autoridad, problemas de adaptación, etc.

Respecto a los y las adolescentes, éstos se ven afectados por el divorcio más que otros miembros del núcleo familiar, ya que ésta es una etapa de transición muy importante en el desarrollo humano en la que se forma su carácter y su personalidad. Además, exhiben un alto nivel de resistencia hacia los nuevos miembros de la familia reconstituida, se debe a que sienten un alto sentido de lealtad hacia el padre y/o madre que no ha contraído matrimonio por segunda vez.

Pautas de actuación en el proceso de adaptación

1. Dale tiempo a tu hijo/a

Ese sentimiento que experimentas por tu nueva pareja no tiene porqué ser compartido por él/ella. En esos momentos, puede estar experimentando sentimientos de celos, abandono o simplemente tiene desconfianza hacia alguien que aún no conoce bien.

2. No imponer la parte afectiva

Es importante que la inserción del otro nuevo miembro de la pareja en la vida de los hijos/as se manifieste poco a poco, no imponer la parte afectiva. En cambio sí pedir respeto para ti y tu nueva pareja.

3. Pasar tiempo a solas con tu hijo/a

Necesitará pasar tiempo contigo, ganar confianza y sentirse importante. Esto le ayudará a ir ajustando los cambios del nuevo hogar.

4. Comunicación abierta

Permítele a tu hijo/a expresar sus sentimientos (rabia, miedo y expectativas), a través de una comunicación abierta. Dejar a los niños/as sentir tristeza por su “pérdida”, con apoyo y sensibilidad ante su sufrimiento de parte de las personas adultas.

No ocultar tus relaciones amorosas, sino tratar de conversar y explicar tus propias necesidades y sentimientos, pidiendo respeto.

5. Disciplina

Permite que el padre o la madre biológico/a sea el encargado de impartir la disciplina. Más adelante, ya desarrollaran sentimientos de respeto hacia la nueva pareja.

6. Recuperación de la pérdida emocional

Si averigua una nueva relación, es importante que se haya recuperado de la pérdida emocional previa para no arrastrar duelos y rencores.

Construyendo un buen clima y bajo unas condiciones de dinámicas funcionales positivas, pueden pasar de dos a cuatro años, hasta que una familia reconstituida llegue a su adaptación en la convivencia.

“Si se presentan dificultades en alguno de los puntos anteriores mencionados, mediante un trabajo personalizado, a través de terapia familiar o individual, podemos ayudarte a que el proceso avance, reduciendo las complicaciones y generando un mejor clima en las relaciones y en la convivencia.”